¿Cuánto almacenamiento de fotos necesitas de verdad?
La respuesta honesta es que depende de lo que fotografíes, no de un número en una página de precios. Aquí tienes una guía sencilla sobre qué llena una galería, por qué que tus clientes descarguen no te cuesta nunca nada y cómo elegir tu plan sin pagar de más.
El almacenamiento es uno de esos números que asusta en una página de precios y resulta sencillo en cuanto sabes qué mide. No mide cuántos clientes tienes ni cuántas galerías mandas. Mide el tamaño de los archivos que tienes online ahora mismo. Así que la pregunta de verdad no es cómo de grande es el número, es qué estoy guardando en realidad.
Qué ocupa sitio de verdad
En una galería de cliente hay dos tipos de archivo, y tienen tamaños radicalmente distintos. Las vistas previas que ojean tus clientes son deliberadamente pequeñas, una versión con marca de agua a resolución de pantalla, así que una galería entera de ellas pesa poco. El peso está en los originales: los JPEG a resolución completa que entregas, y los RAW si además los mantienes online. Un solo fotograma en RAW puede ocupar entre 30 y 60 megas él solo. Multiplícalo por una sesión completa y ya ves adónde se van los gigas.
Una guía aproximada por tipo de trabajo
Los archivos de cada fotógrafo son un poco distintos, así que tómate estas cifras como una orientación y no como una promesa. Están para ayudarte a hacerte una idea, no para cobrarte.
- Una sesión corta de retrato o familia, entregada en JPEG editados: normalmente bastante menos de un giga.
- Una sesión más larga o un evento pequeño: un par de gigas es lo habitual.
- Una boda entregada en JPEG a resolución completa: a menudo entre 10 y 30 GB.
- Esa misma boda si además mantienes los RAW online: puede pasar de 40 GB ella sola.
Las descargas son gratis, y eso cambia las cuentas
Muchas galerías más antiguas te cobran, o te limitan, según cuánto descarguen tus clientes. La nuestra no. El almacenamiento va sobre una infraestructura sin coste de salida de datos, que es la forma técnica de decir que un cliente descargando su galería entera cinco veces cuesta lo mismo que no abrirla nunca. Pagas por el espacio que ocupan los archivos, punto. Por eso podemos decir descargas ilimitadas y decirlo en serio, y por eso puedes elegir tu plan según lo que guardas y no según lo popular que se ponga una galería.
Qué incluye cada plan
Las galerías de cliente están disponibles como complemento, e incluidas en el plan superior. El almacenamiento que viene con cada plan va subiendo según creces: 5 GB en el plan de entrada, 50 GB en Studio, 250 GB en Pro y un terabyte entero en el plan superior. Cuando un solo trabajo grande te pasaría de la raya, no hace falta saltar de nivel entero. Puedes añadir un pack de 25 GB por unos pocos euros al mes, apilar los que necesites y quitarlos después.
Mantenerlo ordenado
El límite es sobre lo que está activo, no sobre todo lo que has fotografiado en tu vida. Un ritmo sano es entregar una galería, darle al cliente un plazo generoso para descargar y luego archivar o quitar la que ya está terminada a tu propia copia de seguridad. Tus originales deben vivir en tu almacenamiento a largo plazo de todos modos. La galería online es para entregar y vender, no para ser tu única copia. Trabaja así y un plan intermedio te dura muchísimo.
Así que elige el plan que encaje con los trabajos que tienes a la vez, no con el catálogo entero de tu carrera. Siempre puedes añadir un pack la semana que te cae una boda y soltarlo la semana después de entregarla.