Un formulario de consentimiento que tus clientes firman en el móvil
Sin portapapeles y sin impresora. El cliente abre un enlace, los campos fáciles ya vienen puestos, dibuja su firma con el dedo y ya está.
La firma es la parte que preocupa a la gente, y con razón. Una foto de un formulario en papel no está firmada de verdad. Un nombre escrito en una casilla es fácil de discutir. Por eso Bookatu le pide al cliente que dibuje su firma, igual que firmaría en la pantalla de un datáfono.

El lado del cliente, de principio a fin
No hay nada que descargar ni ninguna cuenta que crear. Abre el enlace y el formulario ya viene con el nombre de tu negocio en el título.
- Sus datos de contacto vienen puestos, así que no vuelve a escribir lo que ya sabes.
- Va bajando por las preguntas: una lista aquí, un sí o no allá, una línea de consentimiento que marcar.
- Dibuja su firma en el recuadro, y toca Borrar si quiere repetirla.
- Lo envía. Si se ha saltado una casilla obligatoria, el formulario se lo dice en vez de fallar en silencio.
- Ve una confirmación sencilla de que sus datos ya están. El formulario no se puede rellenar dos veces.
De principio a fin es como un minuto, hecho en casa la tarde anterior y no en tu recepción con una cola detrás.
Las partes que se rellenan solas
El nombre, el correo, el teléfono y la fecha de la cita vienen directos de la reserva. Es la diferencia entre un formulario que parece un examen y uno que parece medio hecho. Si algo está desactualizado, el cliente lo corrige en el momento.
Con qué te quedas tú
La firma dibujada se guarda como imagen, junto al nombre escrito del cliente, la hora exacta de la firma y la reserva a la que pertenece. Se queda en la ficha del cliente, lista para la siguiente visita. Para un tratamiento que necesita constancia del consentimiento, ese es el registro, y no está en un cajón.
Para reservas por teléfono y clientes que entran sin cita
Cuando una reserva no llega por tu página de reservas, no te quedas colgado. Toca Get fill link en la página de formularios y manda un enlace nuevo por mensaje o por correo. El mismo enlace sirve si lo cierras y vuelves, así que un cliente puede empezarlo en el autobús y terminarlo en casa.
El portapapeles nunca fue lo importante. Lo importante era el registro. Pasar la firma al móvil del cliente conserva el registro y se deshace del papel.